La tensión entre los movimientos sociales y los intendentes referenciados en La Cámpora sumó un nuevo capítulo en el Conurbano bonaerense. Militantes del Movimiento Evita se movilizaron desde primeras horas de la mañana frente al Municipio de Lanús, gobernado por Julián Álvarez, en reclamo de respuestas laborales y alimentarias. La protesta comenzó alrededor de las 9 y fue protagonizada por trabajadores de cooperativas, quienes denunciaron una “falta total de respuestas” por parte del Ejecutivo municipal. Aunque en un primer momento se había informado que el intendente recibiría a los manifestantes, el encuentro no se concretó. En cambio, el edificio municipal amaneció vallado y con fuerte presencia de la Infantería, mientras la Policía cerró los accesos. En ese contexto, uno de los manifestantes exigió públicamente la presencia del jefe comunal y lanzó una advertencia que elevó el clima de tensión: “Si no baja el intendente, va a pasar lo de Quilmes”, en referencia a los graves incidentes registrados durante una protesta contra la regulación de los “trapitos” en ese distrito. El conflicto en Lanús deja al descubierto una grieta interna en el peronismo bonaerense. Desde el Movimiento Evita y la UTEP denuncian una situación de “precarización laboral extrema” en las cooperativas municipales. “Trabajamos cuatro horas diarias, todos los días, sin insumos, sin herramientas y en condiciones indignas”, señalaron voceros de la movilización. A los reclamos laborales se suma una denuncia por la crisis alimentaria. Según los manifestantes, los comedores comunitarios del distrito se encuentran desabastecidos y acusan al intendente Álvarez de haber decidido no entregar alimentos navideños a las familias más vulnerables. El nuevo foco de conflicto ocurre a menos de 24 horas del cruce público entre Juan Grabois y la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza. El dirigente social calificó de “gorila” a la gestión quilmeña tras el operativo policial contra los cuidacoches, mientras que Mendoza lo acusó de “hacerle el juego a la derecha”. En el cierre del año, el escenario social del Conurbano se vuelve cada vez más volátil, con los movimientos sociales desafiando de manera directa la gestión territorial de los principales intendentes de La Cámpora y profundizando una disputa que combina reclamos sociales, internas políticas y control del territorio.
LANÚS: CONFLICTO CON MOVIMIENTOS SOCIALES
artículo anterior

