El gobierno de Axel Kicillof resolvió no forzar, por ahora, el tratamiento en el Senado de dos iniciativas estratégicas impulsadas desde el Ejecutivo provincial, que esta semana perderán estado parlamentario. Se trata de los proyectos para crear una empresa pública de Emergencias Médicas y un Centro de Industria Farmacéutica, enviados a la Legislatura a fines de 2023 y ya aprobados por la Cámara de Diputados. La decisión se produce pese a que, a partir del recambio legislativo del 10 de diciembre, el oficialismo contará con mayoría propia en la Cámara alta. Sin embargo, las diferencias internas dentro del peronismo terminaron imponiéndose sobre la oportunidad parlamentaria: “Son proyectos que llevan años de discusión y que nunca lograron convertirse en ley, a pesar de su relevancia”, señaló el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, al explicar el trasfondo de la situación. Detrás de la postergación aparece una disputa de mayor densidad política: la definición de la vicepresidencia primera del Senado bonaerense, un cargo clave en términos institucionales por ubicarse tercero en la línea sucesoria provincial. En la sesión del 8 de diciembre, la vicegobernadora Verónica Magario decidió diferir esa designación hasta el 26 de febrero, decisión que fue leída como una señal de cautela frente al conflicto interno. El Ejecutivo impulsa para ese lugar a la senadora Ayelén Durán, cercana al ministro Andrés “Cuervo” Larroque. En La Cámpora, en cambio, sostienen que debe respetarse el esquema de reparto vigente hasta ahora y reclaman que el cargo quede en manos de un dirigente alineado con Cristina Fernández. En ese marco, el nombre que circula con más fuerza es el del intendente de José C. Paz, Mario Ishii, cuya relación con Kicillof atravesó un quiebre en los últimos meses tras el debate por el calendario electoral. Así, mientras dos proyectos centrales para la arquitectura sanitaria e industrial de la provincia quedan en suspenso, la interna del oficialismo vuelve a condicionar la agenda legislativa y deja en evidencia que, aun con mayorías formales, la gobernabilidad sigue dependiendo de equilibrios políticos más amplios.
TENSIÓN EN LA INTERNA OFICIALISTA
artículo anterior

