El Gobierno nacional oficializó la convocatoria al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que se reunirá el 26 de noviembre a las 12.30 en la Secretaría de Trabajo para definir un nuevo aumento del salario mínimo, un indicador clave que incide sobre el ingreso real de millones de trabajadores y beneficiarios de programas sociales. La medida, publicada a través de la resolución 6 en el Boletín Oficial, también establece una audiencia previa a las 10 horas del mismo día para revisar los valores de la prestación por desempleo, que se ajustan en base al salario mínimo vigente. Desde mayo, cuando el Ejecutivo definió un incremento escalonado en cinco tramos mediante un laudo, el salario mínimo se mantiene sin modificaciones, en un contexto de alta inflación y pérdida del poder de compra. Actualmente, el haber básico asciende a $322.000 mensuales para los trabajadores mensualizados y $1.610 por hora para los jornalizados, lo que representa unos US$214,66 al tipo de cambio oficial. El estancamiento de este valor impacta de manera directa en los ingresos de trabajadores informales, en el monto de la prestación por desempleo y en los beneficios sociales que toman como referencia el salario mínimo, como el Potenciar Trabajo o las becas Progresar. Según estimaciones de consultoras privadas, el salario mínimo perdió más de 15 puntos de poder adquisitivo en lo que va del año, lo que explica la presión sindical por una actualización urgente. En ese marco, las centrales CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma reclamaron que el ingreso mínimo “se adecue al costo real de vida” y propusieron crear una canasta básica objetiva que sirva como referencia para su cálculo. En paralelo, el Ejecutivo convocó para el 7 de noviembre a la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares, con el fin de ajustar las escalas salariales del personal doméstico, otro sector afectado por la inflación acumulada. El resultado de la reunión del Consejo será observado con atención tanto por los sindicatos como por los economistas, ya que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) no solo marca el piso de ingresos formales, sino que también opera como ancla de referencia para los salarios más bajos y condiciona el gasto público a través de los programas sociales. Con la economía aún en proceso de estabilización y un índice de precios al consumidor que se mantiene en torno al 8% mensual, el desafío del Gobierno será encontrar un punto de equilibrio entre la recuperación del poder de compra y la sostenibilidad fiscal.
CONVOCAN AL CONSEJO DEL SALARIO
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