El ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, volvió a poner en el centro de la escena la disputa con la Casa Rosada por la falta de avales financieros. Según el funcionario, el Ministerio de Economía de la Nación se niega a firmar las garantías necesarias para que la provincia acceda a créditos internacionales destinados a obras hídricas estratégicas. Durante su habitual conferencia de prensa, Bianco cuestionó la actitud del Gobierno nacional y apuntó directamente contra Javier Milei: “Gobiernan solo para los amigos, ofreciendo favores a cambio de votos, mientras bloquean proyectos esenciales para millones de bonaerenses”. El reclamo se concentra en la construcción de una nueva planta de tratamiento de líquidos cloacales para la Región Capital (La Plata, Berisso y Ensenada), una obra valuada en 270 millones de dólares y financiada por el BID. Sin embargo, el proyecto permanece paralizado porque el ministro Luis Caputo no firma los avales requeridos. Bianco subrayó que el endeudamiento solicitado está muy por debajo del límite legal del 8% del presupuesto provincial, ya que apenas alcanza el 4%. “No se trata de un problema técnico ni económico: es una decisión política de desfinanciar a la Provincia”, insistió. La tensión escaló al plano judicial: el juez federal Alberto Recondo ordenó al Ministerio de Economía responder en un plazo de diez días los pedidos de aval presentados por la gestión de Axel Kicillof. El plazo venció sin respuesta, lo que profundiza el conflicto institucional. Además de la planta cloacal, la lista de obras frenadas incluye el túnel aliviador hacia el Río de la Plata, la segunda etapa del Acueducto Parque San Martín, la ampliación del río Salado y proyectos hidráulicos en la cuenca del Luján. Para Bianco, la negativa del Gobierno nacional no es contra Kicillof, sino contra los bonaerenses: “El ajuste se descarga sobre la gente, no sobre un gobernador”.
CAPUTO NO CONTESTA
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