El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, respondió a las presiones internas del kirchnerismo para alcanzar un acuerdo electoral con una advertencia que marca la postura del gobernador Axel Kicillof frente a La Cámpora y los sectores más cercanos a Cristina Fernández de Kirchner. “La unidad no tiene que ser a cualquier precio”, afirmó Bianco en declaraciones radiales, dejando en claro el rechazo del kicillofismo a una negociación de listas sin definiciones estratégicas previas. La declaración se produjo pocas horas después de que la senadora provincial ultra K, Teresa García, reclamara un acuerdo con el gobernador, advirtiendo que “la derrota sería una catástrofe” ante la reciente alianza nacional entre el PRO y La Libertad Avanza. Bianco aseguró que las diferencias con la expresidenta “no son personales, sino de estrategia política y de táctica electoral” y reclamó que cualquier armado electoral respete la representatividad real de cada sector. “No alcanza con colar dos, tres o cinco candidatos en una lista”, remarcó. Desde el entorno de Kicillof insisten en que su espacio, “Derecho al Futuro”, representa hoy la mayoría dentro del peronismo bonaerense y debe tener un rol central en la toma de decisiones. “No estoy diciendo que Kicillof tenga que tener la lapicera, pero hay que respetar el espacio que representa”, subrayó Bianco, al tiempo que remarcó que la discusión no puede limitarse al armado de listas, sino también a la gobernabilidad: “Si tenemos determinado bloque de legisladores, tienen que apoyar explícitamente los proyectos del gobernador”. El funcionario también reveló que hubo intentos previos por avanzar en una mesa de acuerdos, aunque sin éxito. “Nos habíamos sentado a establecer las condiciones para la unidad, pero al otro día en el Senado se presentó un proyecto que iba en contra de lo que estábamos trabajando. Cuando pasan esas cosas, es muy difícil continuar”, lamentó. Consultado sobre el riesgo de una posible derrota electoral por falta de consensos internos, Bianco evitó señalar responsables, pero fue enfático: “La unidad es una condición necesaria, pero no suficiente: tiene que estar basada en una estrategia política y no sólo en una táctica electoral de corto plazo”. Más allá del debate electoral, Bianco también abordó temas de gestión, como la inseguridad en la provincia y la relación con el gobierno nacional. Defendió la política de seguridad impulsada por Kicillof, destacando la inversión en patrulleros, tecnología y plazas penitenciarias, y cuestionó lo que consideró “la falacia de que la provincia es un baño de sangre”. En relación con el gobierno de Javier Milei, el ministro fue categórico: “Buenos Aires es el principal distrito industrial del país y, por eso, el más afectado por un gobierno desindustrializador. Al gobernador le quedan dos años más y va a necesitar del apoyo de todos los sectores”.
KICILLOF ENFRENTÓ AL KIRCHNERISMO
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