La ministra de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, Daniela Vilar, volvió a poner en el centro de la escena política la discusión sobre la Ley de Tierras Rurales. Su advertencia apunta a un aspecto que considera crucial: la eliminación del límite departamental para la compra de tierras por parte de extranjeros. Según Vilar, el nuevo esquema que impulsa La Libertad Avanza esconde una maniobra peligrosa. Aunque eleva del 15% al 25% el tope de tierras rurales que pueden quedar en manos extranjeras dentro de cada provincia, elimina las restricciones que hoy operan a nivel departamental y municipal. Para la funcionaria, esta modificación abre la puerta a una concentración territorial que no se refleja en el porcentaje provincial, pero que puede ser determinante en zonas estratégicas. “Nos quieren vender que cedieron. Es una trampa”, disparó la ministra, al remarcar que los recursos más sensibles como el agua, el litio, los glaciares y las tierras productivas, no están distribuidos de manera uniforme, sino que se concentran en regiones específicas. El ejemplo que utilizó fue el departamento Los Lagos, en Neuquén. Allí, localidades como Villa La Angostura y Nahuel Huapi Norte representan apenas el 4,5% de la superficie provincial, pero podrían quedar bajo fuerte control extranjero sin que el límite del 25% provincial se vea afectado. La advertencia se extiende al norte argentino, donde los salares de litio en Jujuy, Salta y Catamarca se concentran en áreas delimitadas. Para Vilar, no hace falta adquirir un cuarto de una provincia para dominar un recurso: basta con controlar el territorio donde ese recurso se encuentra. Además, cuestionó otros cambios del borrador: la derogación de la protección sobre lagos y ríos, la posibilidad de comprar tierras en zonas de frontera, la eliminación del límite de 1.000 hectáreas en la zona núcleo y la desaparición del tope del 30% por nacionalidad de origen. El proyecto ya tiene media sanción en Diputados y espera tratamiento en el Senado, donde el oficialismo busca reunir los votos necesarios. En paralelo, organizaciones sociales y gremiales convocaron a movilizarse contra la iniciativa. Para Vilar, el debate no debe reducirse a si el límite es del 15% o del 25%. La verdadera discusión, sostuvo, está en qué ocurre dentro de cada provincia cuando desaparecen las barreras locales que impiden que una región específica quede concentrada en manos extranjeras.
SOBERANÍA EN RIESGO
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