En un gesto que refleja la tensión creciente entre la inflación y las demandas sindicales, el Ejecutivo resolvió convocar nuevamente a la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares. La medida, oficializada mediante la resolución número 3 en el Boletín Oficial, busca revisar las escalas vigentes y definir un nuevo incremento en los haberes de un sector clave para la vida cotidiana de miles de hogares. El último ajuste, aplicado en febrero, había otorgado un 3% en dos tramos junto a un bono extraordinario de $20.000 para quienes superan las 16 horas semanales. Sin embargo, el deterioro del poder adquisitivo y la presión gremial forzaron al Gobierno a reabrir la discusión. Hoy, los salarios mínimos se ubican entre $455.160 y $556.024 mensuales, mientras que el pago por hora parte de $3348,33, con variaciones según categoría y modalidad de contratación. La Comisión, integrada por representantes de trabajadores, empleadores y funcionarios de Economía, Capital Humano y la Secretaría de Trabajo, se prepara para un debate que promete ser intenso. Supervisores, cocineros, caseros, cuidadores y personal de tareas generales esperan definiciones que impactarán directamente en sus ingresos. Cada categoría arrastra reclamos propios, desde quienes coordinan equipos hasta quienes sostienen el cuidado de personas y la limpieza del hogar. El encuentro se perfila como un nuevo capítulo en la crónica de tensiones entre la necesidad de recomponer ingresos y la capacidad de los empleadores de afrontar mayores cargas. En ese cruce de intereses, el Gobierno busca posicionarse como árbitro de un delicado equilibrio social, consciente de que detrás de cada cifra se juegan realidades concretas y la posibilidad de un salario justo.
PULSO SALARIAL EN DISPUTA
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