A pocas semanas de las elecciones legislativas, el escenario financiero mantiene un tono de cautela. El Gobierno aún no dio precisiones sobre cómo afrontará los compromisos de deuda externa que vencen entre diciembre y enero, más de 6000 millones de dólares en total, ni tampoco detalló cuál será el plan para fortalecer las reservas del Banco Central. El entusiasmo inicial que siguió a los comicios se disipó rápidamente: el riesgo país, que había bajado transitoriamente de los 600 puntos, volvió a repuntar y comenzó la semana en 651 unidades. Los bonos argentinos que cotizan en el exterior apenas muestran mejoras y los dólares alternativos retomaron la senda alcista. Los operadores esperan señales concretas sobre tres frentes: la estrategia para refinanciar vencimientos, el cronograma de acumulación de reservas y la arquitectura del futuro esquema cambiario. Sin embargo, la información oficial llega en forma dispersa. Durante su visita a Nueva York, Luis Caputo anunció que en “30 días” presentaría un programa integral, pero el tiempo corre. Solo en los primeros días de enero deben cancelarse unos US$4300 millones, a los que se suma el pago de US$1000 millones por Bopreal hacia fin de mes. A pesar de las compras recientes de divisas realizadas por el Tesoro, las reservas actuales no alcanzan para cubrir todos los pagos. Con un riesgo país todavía alto, la posibilidad de emitir deuda en los mercados internacionales prácticamente está descartada: las tasas superarían el 10%. Por este motivo, el Ejecutivo analiza alternativas de corto plazo para ganar aire financiero. Entre las opciones figuran ampliar el uso del swap con Estados Unidos —del cual ya se tomaron US$2500 millones en octubre—, avanzar con un préstamo tipo repo de hasta US$5000 millones para cubrir los compromisos de enero y recurrir al swap con China, vigente hasta 2026, como eventual fuente adicional de divisas. Además, si el clima financiero mejorara, no se descartan operaciones de mercado como una nueva colocación de bonos o incluso una recompra de deuda. Un informe de GMA Capital señala que, con el riesgo país acercándose nuevamente a la zona de los 600 puntos, la Argentina se ubica en niveles similares a los bonos corporativos locales y a los emergentes de alto rendimiento. Una caída adicional podría habilitar la vuelta a tasas de un solo dígito, requisito indispensable para que el país recupere el acceso al financiamiento internacional.
LOS MERCADOS ESPERAN SEÑALES DEL GOBIERNO
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