En San Vicente, un simple partido de fútbol se transformó en escenario de alto voltaje político. La pelota rodó, pero lo que realmente se jugaba era otra cosa: la reaparición de Sergio Massa en compañía de un grupo de intendentes jóvenes del peronismo y el Frente Renovador. Federico Otermín, figura del encuentro con dos goles para el equipo peronista, compartió cancha con Federico Achával, Tano Menéndez, Gastón Granados y Nicolás Mantegazza, mientras que Juan Andreotti encabezó la formación massista junto al “Patito” Galmarini y legisladores provinciales. El resultado deportivo, 4 a 1 a favor del PJ, fue apenas el telón de fondo de una foto cuidadosamente buscada. Massa apareció en medio del partido, abrazó a los intendentes y se dejó ver en un gesto que rompe con su perfil reciente, más ligado a actos de consenso social como la marcha universitaria o la conmemoración del golpe del 24 de marzo. Esta vez eligió mostrarse en clave territorial, con intendentes que manejan municipios de peso electoral superior al de varias provincias. Tras el encuentro, la comitiva se trasladó a la histórica Quinta de San Vicente, donde un asado en la vieja casa de Perón selló la jornada. Allí, las conversaciones privadas alimentaron especulaciones: ¿Se prepara Massa para volver a la carrera presidencial o para disputar la gobernación bonaerense? El movimiento no pasó inadvertido. En el peronismo comienza a instalarse la idea de que la reelección de Javier Milei ya no es un hecho consumado. La caída en las encuestas del presidente, sumada a los tropiezos de referentes internacionales del populismo de derecha, refuerza la percepción de que el ciclo de esos liderazgos podría estar agotándose. En ese contexto, los intendentes que compartieron la foto con Massa, ajenos tanto al armado de Axel Kicillof como a La Cámpora, empiezan a perfilar sus propias ambiciones. La aparición conjunta de Otermín y Achával, ambos mencionados como posibles candidatos a la gobernación, marca un punto de inflexión. La política bonaerense se mueve rápido, y lo que comenzó como un picado dominical terminó siendo un gesto calculado: Massa vuelve a escena, y lo hace rodeado de intendentes que controlan un caudal de votos capaz de inclinar cualquier armado nacional.
FÚTBOL DE CANDIDATURAS
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