Estos próximos meses se presentan como un terreno decisivo para el peronismo, que enfrenta el dilema de construir una alternativa común hacia 2027 o quedar atrapado en una interna que lo fragmente. Las conversaciones entre sus principales referentes avanzan, pero las diferencias persisten: no hay acuerdo sobre el mecanismo para elegir candidatos, sobre el alcance de la convocatoria a otros sectores ni sobre las condiciones para conformar una coalición capaz de disputar el poder a Javier Milei. El contacto entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof, en el marco de la despedida del Indio Solari, abrió un canal de diálogo que, aunque insuficiente para resolver las tensiones de fondo, fue leído dentro del PJ como un gesto político relevante. En paralelo, Sergio Massa volvió a ocupar un rol central en la búsqueda de consensos. Desde el Frente Renovador insiste en que el objetivo debe ser que el peronismo recupere el gobierno en 2027 y advierte que la confrontación interna sólo fortalece la continuidad de Milei. La discusión sobre las PASO se cruza con esa estrategia: el kirchnerismo defiende su vigencia, mientras que el massismo se muestra dispuesto a debatir una suspensión, aunque rechaza su eliminación definitiva. Máximo Kirchner, en un acto en Entre Ríos, sostuvo que el peronismo no está en condiciones de excluir a nadie, pero marcó un límite: “no se puede ir a una PASO con alguien que le votó todo a Milei”. La situación judicial de Cristina Fernández atraviesa todo el tablero. El kirchnerismo duro sostiene la campaña “Cristina Libre” y mantiene la consigna de que debe ser candidata en 2027, pese a la inhabilitación perpetua que pesa sobre ella. El gobernador Kicillof, cuestionado por su silencio, se pronunció recientemente: calificó la condena contra Fernández como arbitraria y aseguró que es inocente y continúa injustamente detenida. Ese gesto busca recomponer vínculos dentro del PJ y sumar respaldo al banderazo convocado para exigir su liberación. Mientras tanto, dirigentes del peronismo federal como Sergio Uñac y Miguel Ángel Pichetto recorren el país con la intención de construir una alternativa amplia. Uñac explicitó sus aspiraciones presidenciales y Pichetto plantea la necesidad de ampliar la base opositora. Las negociaciones abiertas giran en torno a tres cuestiones que aún no encuentran consenso: los límites de la ampliación, el mecanismo de selección de candidatos y el liderazgo capaz de ordenar la estrategia hacia 2027. El peronismo se enfrenta así a un dilema histórico: apostar a la unidad para volver al poder o quedar atrapado en una interna que lo fragmente y lo deje sin chances frente al oficialismo.
PERONISMO: UNIDAD O RUPTURA
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