El intendente de Benito Juárez, Julio Marini, volvió a instalar en la agenda bonaerense el debate sobre las reelecciones municipales. Con tono crítico, calificó de “desacierto” la normativa sancionada durante la gestión de María Eugenia Vidal y reclamó que sean los votantes quienes definan la continuidad de sus dirigentes locales. “Fue un error limitar la voluntad popular. La ciudadanía debe tener la potestad de elegir y corregir cada cuatro años”, sostuvo el jefe comunal, que lleva más de dos décadas al frente de su distrito. Aunque aclaró que su postura no responde a un interés personal, advirtió que la ley vigente dejaría fuera de competencia a unos 80 intendentes, muchos de ellos con gestiones consolidadas. Marini alertó que los cambios abruptos en los gobiernos municipales pueden derivar en períodos de improvisación que terminan afectando a los vecinos: “Un intendente nuevo necesita tiempo para aprender la dinámica de la gestión, y ese costo lo paga la comunidad”, señaló. La discusión sobre las reglas electorales se cruza con la interna del peronismo bonaerense. En ese terreno, Marini se mostró sin ambigüedades: respaldó la proyección presidencial de Axel Kicillof y lo definió como “la mejor carta” del espacio. “Es un dirigente cercano a la gente, con presencia territorial y capacidad de trabajo. No tenemos otra alternativa más sólida”, afirmó. El intendente, sin embargo, reconoció que persisten tensiones con sectores kirchneristas, especialmente con La Cámpora. “Todavía no veo una señal clara de Máximo Kirchner en apoyo a Axel. Quizás aparezca más adelante”, deslizó, dejando en evidencia las fisuras internas. En paralelo, Marini describió el complejo escenario económico de Benito Juárez: caída del consumo, comercios en crisis, desempleo en alza y obras paralizadas. Señaló que el municipio logró sostener salarios y asistencia social gracias a reservas acumuladas, pero advirtió que la situación podría agravarse. “El municipio no puede absorber la desocupación ni los efectos de una mala administración nacional”, disparó contra el presidente Javier Milei. El intendente destacó el respaldo de la Provincia en materia de coparticipación y obras, y puso como ejemplo la compra de 300 toneladas de leña para asistir a familias durante el invierno. “La gente merece pasar el frío con dignidad”, subrayó. Con este telón de fondo, Marini se posiciona como una voz influyente en el debate que marcará el futuro del peronismo bonaerense: la redefinición de las reglas de juego para los intendentes y la candidatura presidencial de Axel Kicillof.
REELECCIONES EN DISPUTA
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