En Barcelona se prepara una escena que busca marcar el pulso de la política progresista global. Axel Kicillof, decidido a proyectarse como figura con aspiraciones presidenciales, se sumará el 17 y 18 de abril a la Global Progressive Mobilisation, una cumbre que pretende articular respuestas frente al avance de la extrema derecha y, en particular, a la influencia de Donald Trump. El anfitrión será Pedro Sánchez, que viene de ganar protagonismo internacional tras su postura crítica frente a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. A su lado estarán nombres de peso: Lula da Silva, el uruguayo Yamandú Orsi, el colombiano Gustavo Petro, Antonio Costa, hoy presidente del Consejo Europeo, y Cyril Ramaphosa, mandatario sudafricano. La foto de familia apunta a mostrar un bloque diverso, pero con un mismo objetivo: reforzar la narrativa progresista en tiempos de polarización. La organización plantea que el encuentro no será solo un desfile de líderes, sino un espacio de articulación entre partidos, sindicatos, fundaciones y centros de pensamiento de todos los continentes. El PSOE, a través de su vocera Emma López, subrayó que se busca un foro de intercambio de ideas y soluciones colectivas, con énfasis en resultados concretos y liderazgo global. En otras palabras, no solo discursos: también propuestas. El temario incluye la defensa de la democracia, el Estado de Derecho y los derechos civiles, junto con la promoción de justicia social, salarios dignos y una transición sostenible. Se trata de un intento de contrapeso frente a la narrativa de las derechas, que han ganado terreno en distintas latitudes. Kicillof llega a Barcelona tras haber participado en Montevideo de la cumbre de la Red Futuro, donde compartió agenda con Yamandú Orsi, María José Pizarro y Fernando Haddad. Su estrategia es clara: instalarse como parte de la constelación progresista regional y, desde allí, construir contraste con Javier Milei de cara a 2027. La crónica política lo muestra en movimiento, buscando que su nombre empiece a sonar más allá de las fronteras argentinas.
PROGRESISMO EN ACCIÓN
artículo anterior

