En la Casa Rosada se respira expectativa. Manuel Adorni, convertido en vocero y jefe de Gabinete, eligió la cautela para referirse a los rumores que desde hace meses orbitan sobre Mariano Cúneo Libarona. El ministro de Justicia, que ya había amenazado con renunciar a fines del año pasado, vuelve a estar en el centro de las especulaciones. Adorni se limitó a hablar de “definiciones presidenciales” y de un “mar de versiones”, pero su silencio dejó entrever que la decisión de Javier Milei podría llegar en breve. El juego interno es complejo. Karina Milei, guardiana de la confianza presidencial, habría pedido a Cúneo Libarona que postergara su salida en 2024. Hoy, su influencia se proyecta sobre la elección del sucesor. En paralelo, el círculo de Santiago Caputo descarta a Sebastián Amerio, viceministro de Justicia y operador en las frustradas negociaciones con la oposición para cubrir vacantes judiciales. Amerio, dicen, tiene otros destinos posibles: la Procuración General. Los nombres que circulan marcan la tensión entre la política y la justicia. Guillermo Montenegro, exintendente de General Pueyrredón y con pasado en el macrismo, aparece como favorito. Su perfil combina experiencia en gestión y vínculos con el PRO, partido que ya colocó a Patricia Bullrich y Diego Santilli en el gabinete libertario. Desde el PRO admiten que lo ven con buenos ojos: sería otro puente entre Milei y el establishment opositor. Otros nombres, más ligados al mundo judicial, también suenan: Carlos Stornelli, Sandra Arroyo Salgado y Diego Luciani, figuras con alto perfil mediático y resonancia en causas sensibles. En los pasillos libertarios, incluso se los menciona como potenciales candidatos a la Corte Suprema. El telón de fondo es un gobierno que, desde diciembre de 2023, acumula más de 250 renuncias y un récord de reestructuraciones. Milei insiste en su cruzada contra los “ravioles” del Estado y promete nuevas podas en ministerios y secretarías. Cada movimiento en el gabinete se convierte en pieza de un tablero mayor: el de las reformas estructurales y la consolidación de poder en medio de un clima político volátil.
JUSTICIA EN LA MIRA
artículo anterior

