El Senado bonaerense volverá a sesionar luego de más de tres meses de inactividad legislativa. La última sesión había sido el 24 de junio, cuando, a puertas cerradas por decisión de la vicegobernadora Verónica Magario, se aprobaron 93 pliegos judiciales y se dio media sanción a la polémica reforma que habilitaba reelecciones indefinidas para legisladores, concejales y consejeros escolares. El regreso al recinto se dará exactamente 100 días después de aquella jornada, en medio de fuertes cuestionamientos a la gestión legislativa de Magario y de la tensión política que atravesó la campaña electoral. La falta de acuerdos también dejó al Ejecutivo provincial sin avances en el tratamiento del llamado “mini presupuesto” que Axel Kicillof envió en mayo, lo que profundizó las dificultades de su gobierno, que administra la Provincia con un presupuesto prorrogado por segundo año consecutivo. En el temario figura el proyecto enviado por el gobernador, que busca atenuar la ausencia de una nueva Ley de Leyes. Entre otros puntos, propone: Suspender hasta diciembre de 2025 el cobro de deudas por el Fondo COVID-19; autorizar un endeudamiento en pesos o en moneda extranjera por hasta 1.045 millones de dólares; emitir Letras del Tesoro por el equivalente a 250 millones de dólares durante 2025; extender hasta 2026 las emergencias en seguridad, penitenciaria, infraestructura, servicios públicos y energía; crear 2.549 cargos en distintas áreas estatales y 5.000 horas cátedra en Educación; aumentar los adicionales para la Policía bonaerense y ampliar el régimen de afiliación obligatoria al IOMA. Aunque Unión por la Patria tendría el quórum asegurado, aún trabaja en conseguir los votos necesarios para aprobar la iniciativa. En su habitual conferencia de prensa, el ministro de Gobierno Carlos Bianco transmitió el pedido del gobernador para que el Senado trate con urgencia el proyecto de endeudamiento. Kicillof aclaró que no busca incrementar la deuda, sino “refinanciar los vencimientos heredados de la gestión de María Eugenia Vidal”. Y advirtió: “Si no se aprueba, habrá que afrontarlos con recursos de la recaudación, lo que nos deja sin margen”. El mandatario recordó además que en 2024 fracasó la discusión presupuestaria y la ley de financiamiento, lo que lo obligó a presentar una “ley corta” de refinanciación. “Lo que necesitamos con urgencia para cerrar el año es eso”, enfatizó.
VUELVE A SESIONAR EL SENADO
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