Tras semanas de pulseadas internas y negociaciones al límite, la Cámara de Diputados bonaerense oficializó la conformación de sus comisiones permanentes para el bienio 2026-2027. La Resolución rubricada por el presidente del cuerpo Alejandro Dichiara, selló un esquema de autoridades que refleja tanto la fragmentación política como la necesidad de consensos forzados. El episodio del desplante de Luis Vivona, anunciado inicialmente como titular de Reforma Política y luego rechazado públicamente en redes, expuso las tensiones que terminaron corrigiéndose con este nuevo dictamen. En un parlamento sin mayorías propias, el control de las comisiones es la llave del poder: allí se define qué proyectos avanzan al recinto, cuáles quedan congelados y cómo se administra el presupuesto provincial. La disputa entre las distintas vertientes del peronismo y la presión libertaria de La Libertad Avanza se tradujo en un reparto quirúrgico de las mesas más codiciadas. La comisión madre de la legalidad quedó integrada por 15 miembros, con la presidencia en manos de Lucía Iañez (FP-Kicillofista), acompañada por Pablo Morillo (LLA) y Sofía Vanelli (Frente Renovador). La presencia de figuras como Nahuel Sotelo (LLA) y Gustavo Cuervo (Unión y Libertad) anticipa votaciones ajustadas, donde los libertarios podrían convertirse en árbitros decisivos. El ring principal de la política fiscal seguirá bajo la conducción de Juan Pablo De Jesús, hombre de confianza de los intendentes peronistas. La vicepresidencia recayó en Francisco Adorni, lo que marca la presión opositora sobre el gasto público, mientras que la radical María Silvina Vaccarezza ocupará la secretaría. Con Axel Kicillof transitando su último año en la gobernación y con aspiraciones nacionales, esta comisión será escenario de un debate feroz sobre recursos y endeudamiento. En Legislación General, Rubén Eslaiman (Frente Renovador) retuvo la presidencia, con Florencia Retamoso (PRO) y Diego Garciarena (UCR) en la mesa directiva. La presencia de Christian Castillo (izquierda) y Agustín Romo (LLA) augura choques ideológicos de alto voltaje. Reforma Política: Tras el rechazo de Vivona, la conducción quedó en manos del kicillofismo: Ana Luz Balor presidirá, secundada por Ricardo Lissalde y Maite Alvado. Los debates sobre boleta única, reelecciones indefinidas, eliminación de las PASO y autonomía municipal se proyectan como ejes que condicionarán las elecciones de 2027. Juegos de Azar y Ludopatía: La comisión reducida a 9 miembros será presidida por Micaela Olivetto, con Fernando Rovello (PRO) en la vicepresidencia. El kirchnerismo logró retener el control de un área sensible, que combina la prevención de la ludopatía juvenil con la fiscalización del millonario negocio de licencias de casinos y loterías. El nuevo mapa legislativo muestra un poder compartido: el oficialismo retuvo presidencias clave, pero cedió vicepresidencias y secretarías a una oposición que vigilará cada movimiento. El kicillofismo se aseguró comisiones estratégicas para proyectar su influencia hacia 2027, mientras que el Frente Renovador y el kirchnerismo preservaron espacios de incidencia. Nadie logró imponer condiciones en soledad: la política bonaerense entra en una etapa donde la negociación permanente será la regla y donde cada voto puede definir el rumbo de la gestión y la sucesión.
DIPUTADOS EN TENSIÓN
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